Llegó el invierno y con él los días más cortos y las noches más largas. Para muchos de nosotros con trabajos de oficina, eso a menudo significa que nuestro único momento para hacer ejercicio es cuando el sol ya se ha puesto.
Correr de noche puede ser increíblemente pacífico (las calles están más tranquilas y el aire es fresco), pero presenta un conjunto único de desafíos. Ya seas un principiante absoluto o un corredor experimentado, la seguridad siempre debe ser tu máxima prioridad.
Si planeas mantener tu kilometraje durante estos meses más fríos, aquí tienes los consejos de seguridad esenciales y el equipo que necesitas para mantenerte seguro y abrigado.
1. Ver y ser visto (La visibilidad es la clave)
La regla número uno de correr de noche es la visibilidad. Solo porque tú puedas ver los faros de un coche no significa que el conductor pueda verte a ti. En invierno, los conductores a menudo lidian con cristales empañados o lluvia, lo que hace que los peatones sean aún más difíciles de detectar.
- Usa equipo reflectante: Olvida la ropa de entrenamiento totalmente negra. Invierte en un chaleco reflectante o una chaqueta con bandas de alta visibilidad.
- Usa luces: Un frontal o una luz de pecho ilumina el camino (evitando que tropieces con aceras irregulares) y alerta al tráfico de tu presencia.
- LEDs intermitentes: Las pequeñas luces intermitentes de clip para las zapatillas o la espalda son una forma económica de añadir una capa extra de visibilidad.
2. Vístete con inteligencia para el frío
Es tentador abrigarse con la chaqueta más pesada, pero te sobrecalentarás rápidamente una vez que empieces a moverte. El secreto para correr en invierno es vestirse por capas.
Quieres una capa base que absorba la humedad para mantener el sudor alejado de tu piel, seguida de una capa aislante. Si hace viento o llueve, remata con un cortavientos. Si no estás seguro de cómo equilibrar el calor con la transpirabilidad, nuestra guía sobre cómo hacer ejercicio en el frío explica exactamente cómo vestirse por capas y proteger tus pulmones del frío.

3. El calzado importa más que nunca
En verano, podrías salirte con la tuya usando suelas desgastadas, pero las carreteras de invierno pueden estar resbaladizas, mojadas o heladas. Necesitas tracción.
Busca zapatillas de running con una suela de goma con buen agarre. Si corres por senderos o caminos con nieve, incluso podrías considerar zapatillas de trail running para ese agarre extra. La estabilidad es crucial cuando el suelo es impredecible, por lo que saber cómo elegir zapatillas de running que ofrezcan el soporte adecuado es vital. También es posible que quieras sopesar los pros y los contras de las zapatillas amortiguadas o planas, ya que encontrar el equilibrio adecuado de sensación del suelo puede ayudar a prevenir lesiones cuando el apoyo no es 100% estable.
4. Mantente en rutas familiares y bien iluminadas
La noche no es el momento para explorar un nuevo atajo a través del bosque. Mantente en calles bien iluminadas, parques públicos con buena iluminación o una pista local. Los baches, las raíces de los árboles y las placas de hielo son mucho más difíciles de detectar en la oscuridad.
Si debes correr en un área aislada, considera compartir tu ubicación en tiempo real con un amigo o familiar a través de tu teléfono.
5. Olvida la cancelación de ruido
La música es un gran motivador, pero correr de noche requiere toda tu atención. Si usas auriculares, utiliza auriculares de conducción ósea que dejen tus oídos libres, o mantén el volumen lo suficientemente bajo como para escuchar los coches que se aproximan o los pasos.
6. No temas al frío
Finalmente, no dejes que el termómetro te asuste. Aunque requiere un poco más de preparación, en realidad hay beneficios sorprendentes de hacer ejercicio en clima frío, incluyendo la quema de más calorías y el aumento de tu resistencia, que hacen que desafiar el frío valga totalmente la pena.
Correr de noche no tiene por qué ser peligroso. Con el equipo adecuado (luces, ropa reflectante y calzado apropiado) y un poco de sentido común, puedes convertir los oscuros meses de invierno en tu temporada de entrenamiento más productiva hasta ahora.
¡Mantente seguro, mantente visible y sigue moviéndote!
